El logo, las baldosas ajedrezadas... son señas de identidad de Beltza Records y pienso que además de conservarlos, hay que potenciarlos. Algo parecido ocurre con la ingente cantidad de vinilos, que han pasado de ser un mero producto a convertirse en el verdadero protagonista del decorado, por lo que me planteo continuar utilizándolo en esa línea.
Ahora bien, los vinilos van a tener que ceder algo de espacio no sólo para las camisetas y demás prendas, sino también para todos los productos relacionados con la fotografía. Visto el interés de Luis por este campo y como aficionado novato que soy, apuesto firmemente por hacerles un hueco a las fotografías de Luis, además de su colección de cámaras.
Y para terminar, pienso que aunque lo que realmente hace grande un disco son sus canciones, una buena portada nunca viene mal. En el caso de Beltza Records, opino que pasa un tanto desapercibida en su entorno urbano para los que no saben de su existencia. Quizá esto también sea parte de su encanto; una apariencia exterior discreta y un interior sobrecogedor. De todas formas, y con la intención de reclutar nuevos seguidores (y clientes), creo que hay que llevar el espíritu de Beltza Records hasta el extremo y empujarlo a la calle.








